Jueves, 11 de octubre de 2012

Es enormemente agradable recibir saludos intensos, a excepción de cuando se encuentran acompañados de un breve sermón basado en falsas apreciaciones, que por otro lado son muy claras y muy precisas. Por lo tanto apoyarse en esto último no es franco ni leal, aún consigo mismo (me refiero a la persona que le agrada actuar como maestro de enseñanzas).
De todas formas y como el pensamiento es dinámico y nadie puede pensar dos cosas diferentes a la vez; recibir "saludos tan profundos y sentidos" puede producir un estado de tristeza, congoja y añoranza en el receptor. Porque, claro, no se olvida tan fácilmente como tampoco se dejan de recordar los intensos momentos vividos, como también todo lo mejor de aquello que hoy ya fue, que fue mucho, por cierto.
Por esta razón a mi también me gusta retribuir los saludos, con la misma intensidad con que los he recibido.
No dudo de las buenas intenciones, en muchos casos, y de las de otro tipo que también existen y han existido (muchas veces, quizás, sin querer dañar; pero que finalmente dañan). Los seres humanos somos tan particularmente raros, y no es tan anormal, que generalmente logremos destruir lo que queremos construir sobre bases sólidas basadas en lo mejor que nuestros espíritus poseen y desean; y que es por demás -yo diría casi con seguridad- lo que mayor felicidad nos aportará en la vida.
¡Qué triste! ¡Jugamos y perdemos! Le suele ocurrir a los humanos, esos que pensamos, esos que creemos que todo lo domina el pensamiento, esos que ya perdimos el instinto animal que llevamos dentro, esos que nos olvidamos que a veces es más fuerte el instinto que la mente (como por ejemplo: Cuando nos apasionamos, cuando reímos, cuando lloramos, cuando amamos, cuando odiamos, cuando confiamos y cuando celamos).
Gracias a Dios estamos cuerdos para controlar nuestros desbordes instintivos y contenerlos con la mente, a pesar de nuestra propia destrucción psicológica. 
Es ésta una observación que merece ser recordada y comentada; más allá de que existan recuerdos gratos, o más que gratos, que nos hacen retribuir también con un "saludo intenso" por lo bueno de la vida compartida!!!

Publicado por Gheoaleg @ 1:08
Comentarios (2)
Comentarios

 Disculpe, contradicción:...+ fuert instinto q la mente,... no estams cuerdos pa control nstros desbordes instint etc con la mente. sinos destruimos sicolgicamnte: no fué bien nstra mente 1ro. pa luego construirla conelotro, rec gratos?construir ahorita siquis, recuerdos paque? Diosito!espa muertos, actualicemos esas vivencias, q tantito! Casado, Sonia 75 peruana Enrique 71 arqt-Salta, sicolog-2, de ahí me animo deducir su bonita-triste prosa. Buenos-webblogs,afects saluds, lo seguimos. 

Publicado por Invitado
Lunes, 15 de octubre de 2012 | 2:29

Gracias por la visita al blog y por dejar vuestros comentarios!!! Es posible que muchas veces no se encuentre coincidencia absoluta con los lectores y lo que se expresa en las ediciones; más aún -en este caso- donde en muchos puntos he actuado instintivamente y motivado por razones pesonales. Por lo tanto es posible que me haya salido de mi lógica. Gracias nuevamente y los mejores deseos para ustedes!!!

Publicado por Gheoaleg
Mi?rcoles, 17 de octubre de 2012 | 16:01